miércoles, 16 de julio de 2014

IMPLANTACIÓN DE UN SISTEMA DE GESTIÓN ENERGÉTICA

A partir de la ratificación del Protocolo de Kyoto por España en el año 2002, se aprueba en el año 2003 la Estrategia Española de Eficiencia Energética 2004-2014 de la que se han derivado los Planes de Acción para los períodos 2005-2007 y 2008-2012 de Ahorro y Eficiencia Energética y la Estrategia del Cambio Climático 2008-2012 del Gobierno de La Rioja.

El sistema de Gestión Energética (SGE) es la parte del sistema de gestión de una organización dedicada a desarrollar e implantar su política Energética, así como a gestionar aquellos elementos de sus actividades, productos o servicios que interactúan con el uso de la energía (aspectos energéticos).

Se trata de un sistema paralelo a otros modelos de gestión (ISO 14001, ISO 9001...) para la mejora continua en el empleo de la energía y los costes financieros asociados, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la adecuada utilización de los recursos naturales, así como el fomento de las energías alternativas y las renovables.




Con estos planes de acción, el esfuerzo que deben desarrollar las empresas parte de los objetivos básicos de disminuir la dependencia energética exterior y disminuir el consumo de energía procedente de combustibles fósiles para reducir las emisiones de Gases de Efecto invernadero, que entre otras causas, provocan el cambio climático global.

Estos fines, tienen como consecuencia, la necesidad de mejora de los procesos productivos de diversos sectores industriales para: ser más efi ciente desde el punto de vista energético e incrementar el uso de energías renovables.

La norma española de Sistemas de Gestión Energética se convierte en una herramienta más a disposición de las organizaciones para alcanzar los compromisos suscritos.

El Sistema de Gestión Energética se puede implantar y certificar paralelamente al Sistema de Gestión de la Calidad (ISO 9001), o Ambiental (ISO 14001 y EMAS), pues se basa en los mismos principios y ciclos de mejora.


La Política Energética de una organización concienciada con el Cambio Climático enfocará la mejora continua en el uso de la energía hacia un aseguramiento de la continuidad de la energía, la eficiencia energética, el ahorro del consumo y de los costes, el empleo de energía renovable, alternativa y limpia.